Cuarenta años después, el mayo del 68 no ha pasado de ser más que un modelo revolucionario de manual y un referente teórico con el que un puñado de jóvenes estudiantes pudieron soñar por unas semanas. Hoy toca volver atrás. Volver atrás con la única intención de recuperar aquel espíritu que por momentos parece que nos ha vuelto a invadir entre mítines y programas electorales, entre himnos y banderas; que nos ha hecho recuperar ese mismo espíritu con el que los que nos precedieron dijeron NO al fascismo y lucharon por la libertad, con el mismo con el que nos supieron ofrecer una democracia que sólo nosotros tuvimos la suerte de conocer, con el mismo que supimos decir NO a la guerra y NO a la mentira, al despotismo y a la manipulación de la derecha el día 14 de marzo de 2004.
Es con esta intención con la única que debemos acudir a las urnas el próximo 27 de mayo . Este es 'nuestro mayo'. Repetiremos, una vez más, que somos nosotros los que decidimos, los que tenemos la última palabra. Que ha llegado el momento del cambio, del final del engaño y de la demagogia. El momento, en definitiva, de demostrar que somos la alternativa y estamos dispuestos a luchar por ella.